El método de las cuatro vueltas: el seating plan de tu boda sin rehacerlo tres veces
Cómo hacer el seating plan de tu boda en cuatro vueltas: cuántos caben por mesa según el diámetro, qué se entrega al maitre y los casos difíciles.
Son las once de la noche, tenéis 118 confirmaciones, doce mesas y un folio con nombres tachados tres veces. El seating plan no se hace de una pasada: se hace en cuatro vueltas, y la primera solo agrupa. Antes de mover un nombre hace falta saber cuántos caben de verdad en cada mesa, que depende del diámetro y no del optimismo.
Este artículo es la parte del plano y del papel dentro de la papelería de boda. Aquí está el método, la tabla de capacidades con medidas de catálogo, los casos difíciles y lo que se entrega al maître. La pieza anterior son las invitaciones de boda, que os traen el número.
Puntos clave
- El seating plan se hace en cuatro vueltas, y la primera solo agrupa.
- Cuántos caben por mesa según el diámetro, con fichas de fabricante, no con optimismo.
- Los casos que atascan: divorciados, exparejas, grupos impares y niños.
- Qué se entrega al maître, y cuándo.
- Qué hacer con una baja de dos días antes.
Cuándo se hace el seating plan y por qué no antes
Se hace tres semanas antes de la boda, cuando la lista deja de moverse. No antes. Cualquier plano dibujado con confirmaciones a medias se rehace entero, y rehacerlo cuesta lo mismo que hacerlo.
La cadena de plazos viene de la invitación. Fecha límite de confirmación seis semanas antes, llamadas a los rezagados a las cuatro, número definitivo al catering a las tres. El plano se dibuja en esa tercera semana, para encargar el cartel, los marcasitios y las minutas antes de los 15 días que pide la imprenta (los nombres de madera, dos semanas).
Lo único que se hace antes es pedir el plano del salón por escrito: cuántas mesas caben, de qué diámetro son y dónde están las columnas y la pista. Os lo dan en dos minutos y condiciona todo lo demás. El resto de la secuencia está en la checklist mes a mes de la boda.
Cuántos caben por mesa según la forma y el diámetro
La capacidad de una mesa no es una opinión: sale de dividir su perímetro entre el espacio que ocupa un comensal. En el catálogo de Ginetom ese espacio es de 63 cm de perímetro en las redondas y 60,5 cm de borde en la rectangular de 242 cm.
Ese número no me lo he inventado: sale de dividir el perímetro de cada mesa entre los comensales que declara su ficha, y da unos 63 cm (62,8) en las de 160, 180 y 200 cm.
0 comensales11 comensales
comensalesFichas de alquiler consultadas el 15-09-2026, con el perímetro y los centímetros por comensal calculados en el artículo.
| Mesa | Comensales | Perímetro o borde | Cm por comensal | Cuándo la elegiría |
|---|---|---|---|---|
| Redonda Ø 116 cm | 5 o 6, según ficha | 364 cm | de 61 a 73 | Mesa de niños |
| Redonda Ø 152 cm | 7 | 478 cm | 68 | Salones estrechos |
| Redonda Ø 160 cm | 8 | 503 cm | 63 | La más habitual en fincas |
| Redonda Ø 180 cm | 9 | 565 cm | 63 | Grupos de 9; con silla estrecha, 10 |
| Redonda Ø 200 cm | 10 | 628 cm | 63 | Familias grandes |
| Rectangular 242 × 76 cm | 8 más 2 cabeceras | 484 cm de lado | 60,5 | Módulo de la imperial |
| Imperial de 3 módulos, 7,26 m | 26 · cálculo propio | 1.452 cm | 60,5 | Menos de 40 en una sola mesa |
| En U, cabecera y dos brazos | 22 · cálculo propio | 1.210 cm por fuera | 60,5 | Salones alargados |
Capacidades y medidas del catálogo de Ginetom, consultado el 15 de septiembre de 2026. Las dos últimas filas son cálculo nuestro. Confirmad las medidas con vuestro salón.
La mesa en U pierde plazas y conviene saberlo antes de pedirla. Solo se sienta por fuera: con una cabecera de 242 cm y dos brazos de 484 cm, el borde útil son 12,10 m, que dan 20 comensales, y con uno más en el extremo de cada brazo salen 22 comensales, frente a los 27 de tres redondas de 180 cm.
Las cuatro vueltas, una por una
El método tiene cuatro pasadas y ninguna se salta. La tentación es empezar por la tía complicada, y ahí es donde el plano se atasca.
- Agrupar. Repartid a todos en grupos naturales: familia de uno, familia del otro, colegio, trabajo, vecinos, pueblo. Todavía no hay mesas, solo montones. Un montón de 8 o 9 ya es una mesa. Los de 4 a 6 se combinan con otro que comparta algo concreto, nunca dos que solo compartan que sobran.
- Sembrar. Los novios pueden ir en mesa de dos, en la presidencial con padres y padrinos, o con sus amigos. Con más de 100 invitados yo elegiría la de dos: os levantáis a saludar sin dejar a nadie tirado. Los padres, en las mesas más cercanas. Y en cada mesa combinada sembrad un ancla, alguien hablador que conozca a los dos grupos.
- Encajar los difíciles. Escribid la lista de incompatibilidades reales y colocad a esas personas antes que a nadie: son las que tienen menos sitios posibles. Dos que no se hablan van en mesas distintas y sin línea visual. No preguntéis a toda la familia: una persona de confianza por rama.
- Cerrar y numerar. Contad los sentados contra las confirmaciones. Si sobra una mesa a medio llenar, fusionadla aunque toque descolocar a seis. Numerad al final, porque los números se mueven con cada cambio. Poned nombre a las mesas si queréis, pero dejad el número visible.
Los casos que atascan: divorciados, exparejas, grupos impares y niños
Los padres divorciados van en mesas distintas, las dos cerca de la presidencia y con el mismo rango. Si uno tiene nueva pareja y el otro no, el criterio no cambia: cada uno con su gente.
Con una expareja invitada, la regla es distancia sin exilio: mesa distinta, misma zona del salón. Sentarla junto a la puerta se nota. Y si la situación es tensa, lo honesto no es recolocarla: es no invitarla.
Los grupos impares se resuelven subiendo, no bajando. Un grupo de 11 en una mesa de 10 se parte en 6 y 5 y se completa con afines, en vez de apretar once sillas.
Con niños, hasta 6 años en la mesa de sus padres y con trona pedida por escrito; de 7 a 12, mesa infantil con un adulto cerca. Las alergias van en una hoja aparte con mesa y asiento, no en el plano. Lo que funciona en esa mesa está en detalles de boda para los invitados.
Del plano al papel: cartel de seating, meseros, marcasitios y minutas
El plano se convierte en tres impresos. El cartel de seating a la entrada, que dice quién está en cada mesa. El mesero sobre cada mesa con su número. Y el marcasitios en cada plato, que solo hace falta si fijáis también el asiento.
Esta es la cuenta con tarifas publicadas, para 118 invitados y 12 mesas. Los juegos de FelizBoda cuestan 2,30 € el juego de dos tarjetas en A5: 27,60 € por las doce.
- Marcasitios de madera, 0,45 € la unidad sin pedido mínimo, en DM de 3 mm: 53,10 €. Si la boda es al aire libre, mira antes qué marcasitios aguantan en exterior.
- Minuta de boda, 0,30 € la unidad en formato DL de 10 x 21 cm: 35,40 €. El contenido, línea por línea, y el asunto de los alérgenos están en qué se escribe en la minuta.
- Recordatorios de boda o tarjetas de agradecimiento, 0,20 € la unidad en 14,8 x 10,5 cm: 23,60 €.
Los cuatro impresos suman 139,70 € y el envío sale gratis por pasar de 100 €. Es una partida pequeña dentro de cuánto cuesta una boda en España, pero llega tarde: la ficha avisa de pedir 15 días antes como muy tarde.
Precios orientativos a septiembre de 2026, tomados de las tarifas publicadas por FelizBoda. No son una media del mercado.
Los marcasitios de boda con imán o alfiler suben a entre 0,70 € y 0,98 €. Yo no los pondría con menos de 60 invitados.
Lo que recibe el maître y qué hacer con las bajas de última hora
Al maître se le entregan cuatro documentos, en PDF y en papel, al principio de la semana de la boda, y una versión final con los cambios entre 72 y 48 horas antes. El plano numerado del salón, la lista alfabética de invitados con su mesa, la hoja de alergias y el recuento de menús infantiles y tronas.
La lista alfabética es la que más se agradece y la que casi nadie entrega: permite que un camarero resuelva en cinco segundos al invitado que no encuentra su nombre. Mandadla también al coordinador del lugar.
Con las bajas de última hora la regla es no rehacer el plano: se retira el cubierto y no se mueve a nadie, porque mover a uno descoloca a cuatro. La excepción es la mesa que se queda en tres o cuatro, que sí se deshace, y entonces se actualiza la hoja de alergias con los nuevos sitios. Y mirad la letra pequeña del catering: suelen facturar el número dado a las 72 horas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se hace el seating plan de una boda?
Tres semanas antes, cuando ya tenéis el número definitivo. La fecha límite de confirmación se pone seis semanas antes de la boda. Dibujarlo antes significa rehacerlo entero: cada confirmación tardía mueve al menos dos mesas.
¿Cuántas personas caben en una mesa redonda de 180 cm?
Nueve según la ficha de Ginetom, que es lo que da dividir su perímetro de 565 cm entre 63 cm por comensal. La empresa de alquiler Alquileres Kava admite hasta 10 y avisa de que depende del modelo de silla.
¿Dónde se sientan los novios y los padres?
Hay tres opciones válidas: mesa de dos, mesa presidencial con padres y padrinos, o repartidos con sus amigos. Con más de 100 invitados yo elegiría la de dos, porque os deja levantaros a saludar sin dejar la mesa coja.
¿Qué es un marcasitios y hace falta ponerlo?
Es la pieza con el nombre del invitado que va en su plato y fija el asiento. Los marcasitios de madera cuestan 0,45 € la unidad en FelizBoda, sin pedido mínimo. Hacen falta en mesas de familia; en una de amigos solo alargan el montaje.
¿Qué se hace si alguien cancela dos días antes?
Se retira el cubierto y no se mueve a nadie más: el cartel ya está impreso y recolocar a una persona descoloca a cuatro. Si una mesa se queda en tres o cuatro, esa sí se reparte, y se actualiza la hoja de alergias. Muchos caterings facturan el número dado 72 horas antes: comprobadlo en vuestro contrato.
El plan de la semana de la boda
El lunes de esa semana, mandad los cuatro documentos al maître y al coordinador del lugar y pedid acuse de recibo. El martes, contad físicamente los marcasitios y las minutas contra la lista: es cuando aparecen los nombres mal escritos. Los de madera ya no se pueden repetir esa semana, porque se piden con dos semanas, así que tened a mano unas tarjetas en blanco para escribir esos pocos.
El jueves, decidid quién lleva el cartel al salón y quién coloca los marcasitios, con nombre y apellido. Ese encargo sin dueño es el que acaba resolviéndose a las nueve de la mañana del sábado, y esa mañana ya tenéis bastante. Dejadlo por escrito, no de palabra.